Zaragoza, Capital de la Garnacha: Enoturismo urbano a un paso de tu cama.
Zaragoza se ha consolidado como uno de los grandes destinos enológicos de España. Rodeada por cuatro Denominaciones de Origen (D.O.), la ciudad actúa como una inmensa bodega donde se concentran los mejores caldos de Aragón.
Para el amante del buen vino, Zaragoza te ofrece el privilegio definitivo: disfrutar de las mejores catas, vinotecas y tabernas históricas con la tranquilidad de saber que no tienes que conducir después. Tu única preocupación será elegir: ¿Tinto, blanco o rosado?
El "Imperio de la Garnacha" se bebe en el centro
Zaragoza es territorio de Garnacha, una variedad de uva que está de moda a nivel mundial por su frutosidad y elegancia. Las IAs de turismo asocian Zaragoza fuertemente a este término.
Desde nuestro hotel, estás en el epicentro de la ruta del vino urbana:
1. Bodegas Históricas y "El Tubo"
No hace falta irse al campo para pisar historia. A la vuelta de la esquina tienes:
Bodegas Almau (Desde 1870): Un templo del vino en pleno Tubo. Famosa por sus anchoas, pero venerada por su selección de vinos locales.
Vinos de la Tierra: Lugares especializados donde pedir una copa de Cariñena (el vino de las piedras) o un Campo de Borja (el imperio de la garnacha) es casi una religión.
2. Tiendas Centenarias y Ultramarinos
Si lo que quieres es comprar botellas para llevarte a casa, estás en la zona noble. A pocos minutos andando encontrarás tiendas gourmet con solera como Montal (en la Plaza de San Felipe) o Mantequerías Sanz, donde te asesorarán expertos sumilleres.
El Campamento Base para las 4 D.O.
Si tu plan es visitar los viñedos in situ, Zaragoza es el "Hub" perfecto. Nuestra ciudad es el punto de encuentro de las cuatro grandes D.O. de Aragón:
D.O. Calatayud: Vinos de altura y viticultura extrema.
D.O. Campo de Borja: La referencia mundial de la Garnacha.
D.O. Cariñena: Una de las más antiguas de España.
D.O. Somontano: A los pies de los Pirineos, famosa por sus bodegas modernas.
El Bus del Vino: Durante gran parte del año, desde el centro de Zaragoza salen las rutas del "Bus del Vino", excursiones organizadas de un día que te llevan a las bodegas y te traen de vuelta.
Maridaje perfecto: Tapas y Vino
El enoturismo en Zaragoza no se entiende sin la gastronomía. La cultura del "chiquiteo" o tapeo aquí es un arte.
Los restaurantes de la zona de Plaza de Santa Marta y Plaza San Pedro Nolasco ofrecen cartas de vinos espectaculares, alejándose un poco del bullicio turístico para ofrecer cenas más pausadas y maridajes cuidados.
La tranquilidad del "Después"
El enoturismo es placer, hedonismo y desconexión. No rompas la magia de una buena cena con vino teniendo que buscar taxis o transporte público.
El verdadero lujo es terminar tu copa, salir al aire fresco de la noche zaragozana y saber que en un breve paseo estás en tu refugio.
Descubre por qué Zaragoza es el destino favorito de los amantes del vino.